Qué es y cuándo aplica
Si estás buscando un abogado de guarda y custodia en Sevilla, probablemente atraviesas una separación o un divorcio y lo que más te preocupa no es el papeleo: son tus hijos. Es normal sentir miedo, rabia o incertidumbre. Nuestro despacho, con sede en Coria del Río, lleva estos asuntos ante los juzgados de familia de Sevilla con una premisa que no negociamos: el interés superior del menor va siempre por delante, incluso del de nuestros propios clientes.
La guarda y custodia determina con quién conviven los hijos en el día a día. Puede ser compartida, cuando ambos progenitores se reparten la convivencia por periodos (semanas, quincenas u otros ritmos), o exclusiva, cuando los hijos viven de forma habitual con uno y el otro mantiene un régimen de visitas. Ninguna de las dos es un premio ni un castigo. Son formas de organizar la vida de los niños, y la buena es la que mejor encaja con su realidad concreta.
¿Qué valoran los juzgados para decidir? Entre otros criterios: la vinculación afectiva de los hijos con cada progenitor, quién se ha ocupado de su cuidado hasta ahora, la disponibilidad real de cada uno (horarios, trabajo, apoyos familiares), la distancia entre domicilios y colegio, la relación entre los padres y, cuando tienen madurez suficiente, la opinión de los propios menores. No hay fórmulas automáticas: cada familia se examina de forma individual.
Este servicio aplica tanto si te estás divorciando como si nunca estuviste casado con el otro progenitor, y también si ya existe una sentencia y las circunstancias han cambiado. En todos los casos, la custodia puede fijarse de mutuo acuerdo —el camino que siempre exploramos primero— o decidirse en un procedimiento contencioso.