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Hijos y custodia

Medidas civiles en casos de violencia familiar
en Sevilla

Cuando a la ruptura se suma un procedimiento por violencia, todo pesa el doble. Te ayudamos a ordenar la parte civil —custodia, visitas, alimentos— con serenidad y con los menores siempre protegidos.

Qué es y cuándo aplica

Si buscas un abogado para medidas civiles en un caso de violencia familiar en Sevilla, estás pasando por una de las situaciones más duras que existen en el derecho de familia. Quizá has denunciado y necesitas que tus hijos y tú quedéis protegidos también en lo civil. Quizá estás inmerso en un procedimiento y necesitas saber cómo queda tu relación con tus hijos mientras se resuelve. En ambos casos mereces información clara y un acompañamiento sin juicios. Desde nuestro despacho en Coria del Río llevamos estos asuntos ante los juzgados de Sevilla con una única línea roja: la protección de los menores está por encima de todo lo demás.

Cuando existe un procedimiento por violencia de género o violencia doméstica, las cuestiones de familia no se detienen: hay que decidir igualmente quién tiene la guarda de los hijos, si existe régimen de visitas y en qué condiciones, la pensión de alimentos y el uso de la vivienda. Son las llamadas medidas civiles, y pueden acordarse por el propio juzgado que instruye la causa penal —por ejemplo, junto a una orden de protección— o tramitarse ante los juzgados de familia, coordinando ambos procedimientos.

La ley prevé mecanismos específicos para estos casos: la orden de protección puede incluir medidas civiles provisionales, la custodia compartida no se acuerda cuando un progenitor está incurso en un proceso penal por atentar contra el otro o contra los hijos, y las visitas pueden suspenderse o desarrollarse con garantías —como los Puntos de Encuentro Familiar— cuando la situación lo requiere.

Trabajamos con ambas realidades de estos procedimientos. Acompañamos a víctimas que necesitan que la protección penal se traduzca también en seguridad civil para ellas y sus hijos. Y asesoramos a progenitores investigados que, mientras el proceso penal sigue su curso, necesitan regular su situación civil con rigor y respeto a las resoluciones vigentes. En los dos casos, nuestro trabajo es el mismo: aplicar la ley con seriedad, sin alimentar el conflicto y con los menores en el centro.

Nuestro método

Cómo lo trabajamos

01
Te escuchamos sin juzgar

Nos cuentas tu situación completa, incluida la causa penal si existe. La confidencialidad aquí no es una cortesía: es la base de todo.

02
Analizamos ambos frentes

Estudiamos cómo interactúan el procedimiento penal y el civil en tu caso: qué juzgado es competente, qué medidas hay vigentes y qué se puede pedir o modificar.

03
Priorizamos la seguridad de los menores

Cada medida que proponemos —custodia, visitas, alimentos, vivienda— se diseña primero desde su bienestar, con las garantías que la situación exija.

04
Actuamos con la urgencia necesaria

Cuando hay riesgo, los tiempos importan. Solicitamos medidas provisionales o urgentes y hacemos seguimiento de su cumplimiento.

05
Te acompañamos durante todo el proceso

Estos procedimientos son largos y emocionalmente agotadores. Te explicamos cada paso con claridad para que nunca camines a ciegas.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre violencia familiar: medidas civiles

He denunciado, ¿qué pasa ahora con la custodia y las visitas?
Si solicitas una orden de protección, el juzgado puede acordar en ella medidas civiles provisionales: atribución de la guarda, régimen de visitas —o su suspensión—, pensión de alimentos y uso de la vivienda. Estas medidas tienen una vigencia limitada, por lo que después deben ratificarse o regularse en un procedimiento de familia. Te ayudamos a que no quede ningún hueco entre una cosa y otra.
¿Se pueden suspender las visitas del otro progenitor?
Pueden suspenderse cuando el juzgado aprecia riesgo para los menores, y la ley es especialmente estricta cuando existe causa penal por violencia. También pueden mantenerse con garantías, por ejemplo con entregas y recogidas en un Punto de Encuentro Familiar o visitas supervisadas. Es siempre una decisión judicial basada en las circunstancias concretas, no automática, y se adopta pensando en los niños.
Estoy investigado en una causa penal, ¿pierdo a mis hijos?
Un procedimiento penal en curso no extingue por sí solo tu relación con tus hijos, pero sí condiciona las medidas mientras se resuelve: la custodia compartida queda excluida y las visitas dependen de lo que el juzgado valore. Nuestro consejo es claro: respeta escrupulosamente las resoluciones vigentes y regula tu situación civil por los cauces legales. Te asesoramos con rigor y sin promesas irreales.
¿Los niños tienen que declarar en el juzgado?
No siempre. Cuando es necesario oírles, se hace con garantías: la exploración de menores se realiza en un entorno adecuado, sin las partes delante, y en ocasiones a través de equipos psicosociales que emiten informe. Los juzgados procuran minimizar el impacto del procedimiento en los niños, y nosotros trabajamos en la misma dirección: que el proceso les afecte lo menos posible.
Nadie debería atravesar una situación así sin apoyo profesional y humano.