Primera consulta gratuita — 656 982 716
Divorcios y separación

Medidas urgentes de divorcio
en Sevilla

Hay situaciones que no pueden esperar a una sentencia. Cuando tu estabilidad o la de tus hijos está en juego, actuamos ya.

Qué es y cuándo aplica

Un divorcio puede tardar meses en resolverse, pero la vida no se detiene mientras tanto. ¿Quién se queda en la vivienda? ¿Con quién viven los niños? ¿Quién paga los gastos? Cuando la convivencia se ha vuelto insostenible o hay riesgo para ti o para tus hijos, esperar no es una opción. Para eso existen las medidas provisionales.

Las medidas provisionales son decisiones que el juez adopta de forma rápida para ordenar la situación familiar mientras se tramita el divorcio: la custodia y el régimen de visitas de los hijos, el uso de la vivienda familiar, la pensión de alimentos y la contribución a las cargas del matrimonio. No son la sentencia definitiva, pero regulan tu día a día desde el primer momento y suelen marcar el punto de partida de todo lo demás.

Pueden pedirse de dos formas. Las medidas previas se solicitan antes incluso de presentar la demanda de divorcio, cuando la urgencia no admite espera; una vez concedidas, la demanda debe presentarse en un plazo de 30 días para que no pierdan efecto. Las medidas coetáneas se piden junto con la propia demanda o al contestarla. Te aconsejamos cuál conviene en tu caso.

Son especialmente importantes cuando hay tensión grave en el hogar, cuando un cónyuge deja de aportar a los gastos, cuando existe riesgo de que uno se marche con los niños o cuando necesitas certeza inmediata sobre la vivienda. Las tramitamos ante los juzgados de Familia de Sevilla desde nuestro despacho en Coria del Río, con la agilidad que estas situaciones exigen.

Nuestro método

Cómo lo trabajamos

01
Valoramos la urgencia real

Te escuchamos y analizamos si tu situación justifica medidas previas o si conviene pedirlas con la demanda. La estrategia importa desde el minuto uno.

02
Preparamos la solicitud sin demora

Reunimos la documentación esencial —ingresos, gastos, situación de los niños, vivienda— y redactamos la petición con la máxima celeridad.

03
Pedimos las medidas que te protegen

Custodia, visitas, alimentos, uso de la vivienda y cargas familiares: solicitamos un paquete de medidas coherente con lo que después pediremos en el divorcio.

04
Te defendemos en la comparecencia

El juzgado cita a ambas partes en una vista rápida. Te preparamos para ella y defendemos tu posición ante el juez.

05
Conectamos las medidas con el divorcio

Una vez obtenidas, presentamos o impulsamos la demanda principal para que las medidas mantengan su vigencia y trabajamos por consolidarlas en la sentencia.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre medidas urgentes en el divorcio

¿Cuánto tardan en concederse las medidas provisionales?
Son el trámite más ágil del derecho de familia, pero el plazo exacto depende de cada juzgado de Sevilla y de su carga de trabajo. El juzgado convoca una comparecencia y resuelve por auto en un tiempo mucho menor que el del divorcio completo. Si tu situación es límite, es la vía adecuada.
¿Puedo pedir medidas antes de presentar la demanda de divorcio?
Sí. Son las llamadas medidas previas o provisionalísimas, pensadas para situaciones que no admiten espera. Eso sí: una vez acordadas, tienes 30 días para presentar la demanda de divorcio; si no, las medidas quedan sin efecto. Nosotros nos ocupamos de que los plazos se cumplan.
¿Qué puede decidir el juez con estas medidas?
Lo esencial para ordenar la vida familiar: con quién viven los hijos y qué régimen de visitas tiene el otro progenitor, quién usa la vivienda familiar, la pensión de alimentos y cómo se reparten las cargas del matrimonio. También puede acordar la separación provisional de los cónyuges. No decide todavía el divorcio en sí.
¿Las medidas provisionales son definitivas?
No. Rigen solo mientras dura el procedimiento y quedan sustituidas por lo que establezca la sentencia de divorcio, que puede confirmarlas o cambiarlas. Aun así, en la práctica influyen mucho en el resultado final, por eso conviene plantearlas bien desde el principio y no improvisarlas.
Si tu situación no puede esperar, nosotros tampoco esperamos.